
Bajo la lluvia
La grisacia y fria lluvia invade tu finisima piel de porcelana. Tus oscuros cabellos se confunden con la negra noche. Hace frio y te acurrucas en tu celeste fulá, ya viejo y desgastado por el paso del tiempo, pero del cual no te quieres deshacer de ninguna de las maneras; los bordados de ese azul marino se han ido descosiendo poco a poco a lo largo de los años.
En el horizonte no es posible diferenciar el mar del cielo, ahora unidos por la llamada de tu mirada, una mirada penetrante e intensa de la cual es dificil rompor el contacto. Unos ojos que siendo de inspiración a los dioses dieron color a los mares y a los cielos, esos mismos ojos cansados ya de derramar tantas y tantas lágrimas….
Tu marina pupila es el espejo de tu alma transparente y clara, diana de muchos que intentaron corromperla con falsas e injustas acusaciones, inutilmente, dia tras dia.
Estás reclinada en la pared, helada a causa del frio marmol que te abraza. Los blancos narcisos, envidiosos de tu belleza se mueren ahogados por la repentina subida del agua del rio, debida a las intensas lluvias que han dado comienzo desde el principio del dia y que todavia no han cesado. A pesar del majestuoso porche que te cubre, las gotas de lluvia besan delicadamente tu rostro; gotas de lluvia desviadas por el imponente viento de oriente enviado mensajero del cielo, te quiere dar voz de alarma de las oscuras intenciones de algunos que te rodean, cada gota es un grito de llamada de auxilio, un grito en silencio que parece que nadie escucha, o no quiere escuchar.
Me miras intensamente,clavas tu pupila azul en mis ojos,no hace falta que digas ni una palabra.
Aún no has dicho nada y ya lo entiendo todo…
