
JAMÁS
Son mis lágrimas color sangre
al acordarme que algún día
te desvanecerás de entre mis brazos.
Que jamás podré contemplar
tu rostro envejecido cual álamo.
Que jamás podré tocar tus manos
ahora ásperas por el frio invierno.
Que jamás podré imaginar
cómo el mundo puede seguir girando
sin inmutarse de tu repentina ausencia.
Que jamás
Que jamás
Que jamás…
Y pensar que mañana no podré consolarte.
Ni mañana.
Ni nunca.
Pero el temor que tengo a olvidarte
es aún mas agudo, tormentoso e imperdonable.
Tengo miedo a olvidarme del sonido de tu voz,
de tu rostro pálido y madrugador,
de tus llantos llenos de melancolía y recuerdos,
de tus mañanas…y de mis noches.
Jamás podría perdonarme tu olvido.
Pero así será.
E intentaré recordar en vano
tus susurros mientras decias,
te amo
w0o0o0o0o. Becquer 2